El terrorismo blanco y la migración mexicana

El terrorismo blanco y la migración mexicana: A un mes de la masacre en Texas

Los peores terroristas de Estados Unidos vienen de dentro. Punto.

09.09.19

Por Luz Paola García Godínez y Verónica A. Lira Ortiz


A un mes de la masacre en El Paso Texas, el impacto de la narrativa política en Estados Unidos continúa. Sean los temas de migración o seguridad, o algún otro tema que aparezca en la agenda del mandatario norteamericano, no debemos olvidar que cada idea puede ser radicalizada, y sus consecuencias podrían resultar en algo tan lamentable como muertes repentinas y el desgaste de la cada vez más compleja relación entre México y Estados Unidos.


El 03 de agosto de 2019 sucedió una tragedia. Más de veinte personas murieron y más de 25 fueron heridas de gravedad en El Paso, Texas, a manos de un joven estadounidense, ahora visto como un terrorista blanco. "Consideramos que esto es un acto de terrorismo contra la comunidad mexicano-estadounidense y los ciudadanos mexicanos en los Estados Unidos", dijo el Canciller Ebrard a los periodistas." México está indignado. Pero no estamos proponiendo enfrentarnos al odio con odio. Actuaremos con razón y de acuerdo con la ley y con firmeza". Esta fue la declaración oficial del Secretario de Relaciones Exteriores de México después de uno de los fines de semana más violentos en la historia reciente de Estados Unidos. Un tirador masacró a 22 personas, incluyendo a ocho mexicanos en un Wal-Mart en El Paso, Texas. A unas semanas del suceso, México continúa indignado y ambos países siguen doliendo.


Ese caluroso día de agosto, la noticia de otro tiroteo en los Estados Unidos se extendió rápidamente por toda la región. La gente estaba asustada y trataba de entender lo que estaba pasando. Algunos dijeron que el responsable, Patrick Wood Crusius, de 21 años ("El tirador de Texas"), estaba mentalmente enfermo, justificando de alguna manera los mortales acontecimientos. No creemos que esto sea así, incluso si la salud mental fuera un factor importante en la normalización y utilización de la violencia masiva. Este evento indica que el discurso de odio contra la comunidad hispana no sólo se ha fortalecido dentro de la población estadounidense, sino que ahora es una amenaza para su seguridad e integridad. Las autoridades en Texas informaron que el sospechoso del tiroteo de El Paso dijo que quería "dispararle a tantos mexicanos como fuera posible". Su declaración no puede y no debe ser considerada como palabras sinsentido de una persona mentalmente enferma, sino que más bien, forma parte de un discurso y un crimen de odio.


No podemos negar que el ataque de Crusius contra los inmigrantes ha encendido una llamarada en un incendio que se intensificó desde la famosa campaña presidencial de Trump. Adicional a las narrativas de odio que han sido propagadas desde la campaña electoral del 2016, debemos reflexionar acerca de las políticas estadounidenses mal-construidas y aplicadas respecto al acceso a las armas de fuego, la salud mental, la empatía colectiva y la conciencia histórica.

Discursos y crímenes de odio

Posterior a la masacre en Texas, el Presidente Donald Trump declaró que "la enfermedad mental y el odio aprietan el gatillo, no el arma", llamando a los tiradores masivos "monstruos mentalmente enfermos". Irónicamente, este es el mismo hombre en cuya campaña presidencial los que eran diferentes, cayeron bajo una narrativa de la otredad, de monstruosidad.


Trump realmente cree que no ha hecho nada para fomentar la situación actual, que no solo amenaza el bienestar de los inmigrantes en los Estados Unidos, sino también la estabilidad del pueblo estadounidense. Desde su campaña anti-México y antiinmigrante en 2016, el mandatario ha etiquetado a los mexicanos como corruptos, violadores y criminales. En este sentido, el presidente ha desempeñado un papel importante en la deshumanización de la comunidad hispana, en la eliminación de su identidad y la dilución de lo que significa ser estadounidense: diverso y libre. La retórica de Trump ha villanizado a uno de los más grandes y productivos grupos de Estados Unidos: los latinos, causando la desinhibición del odio personal y el racismo, ergo alentando crímenes y discursos de odio.

En el caso del tirador de Texas, la masacre es meramente personal. En Crusius, presunto Manifiesto, habla de la "invasión hispana de Texas" en la que los latinos -que representan el 18% de la población estadounidense son culpables cuando los desercionistas de la escuela secundaria y los jóvenes afectados por su políticas propias del país, son incapaces de obtener empleos mejor remunerados y salir de una frágil clase media. Para hombres y mujeres como Crusius, que han sido criados bajo intolerancia, acceso generalizado a discursos de odio históricos y acceso sin restricciones a armas de fuego, la principal imperfección dentro de la comunidad hispana o latina (o cualquier otro "invasor") es una puerta abierta a un ataque.


Trump y el terrorismo blanco

Después de los tiroteos de agosto en El Paso y Dayton, el presidente Trump supuestamente ha ordenado al Departamento de Justicia que proponga una legislación que dictamine la pena de muerte para "aquellos que cometen crímenes de odio y asesinatos en masa". Además, propuso otros remedios republicanos de largo alcance, como una acción más fuerte para atender las enfermedades mentales y la cultura de la violencia en los medios de comunicación, dejando de lado una posible legislación con el objetivo de reforzar el control de armas. Sin embargo, la pena de muerte y las otras acciones mencionadas son sólo una medida reactiva contra un discurso que se ha difundido libremente desde su campaña presidencial en 2016.


Un hecho importante para tomar en cuenta es que cuando hay situaciones perpetradas por musulmanes, el problema es la religión. Cuando los hispanos están involucrados se etiqueta en términos de raza, pero cuando se involucran personas blancas se justifica como un problema de enfermedad mental. Esta perspectiva niega por completo el discurso de odio latente dentro de la esfera pública y un problema social que está surgiendo en Estados Unidos.


Hay dos opciones para el presidente Trump en el entorno floreciente de las elecciones de 2020 y su campaña de reelección: una, Trump debería moderar sus declaraciones con respecto a los latinos y migrantes; o dos, debe ser tan intolerante como siempre. Si decide continuar con un discurso inmoderado que se desvincula de la verdad y sus consecuencias, es posible que las acciones y las ideologías del tirador -y otros terroristas blancos- sean apoyadas públicamente y legitimadas por el Presidente. Inevitablemente causando una mayor polarización de la sociedad estadounidense, así como la erosión de la relación bilateral entre México-Estados Unidos. Además, los estadounidenses conservadores como Crusius se sentirán "invadidos" y "perseguidos" por el espíritu de las personas que han huido de sus propios países en busca de seguridad y bienestar. Mientras tanto, los mexicanos y otros latinos seguirán sintiéndose cazados y asustados bajo el régimen de Trump.

Posición de México

Funcionarios del gobierno mexicano respondieron rápidamente a los hechos, incluyendo al Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrad, la Embajadora de México en EEUU, Martha Bárcena, y el Senado mexicano, declarando su solidaridad con las víctimas y condenando los ataques.


Al referirse a la masacre, el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, anunció que la cancillería mexicana y el Ministerio Público podrían iniciar acciones legales contra individuos como Crusius por actos de terrorismo contra nacionales mexicanos en los Estados Unidos. Esto implicaría que los tiradores podrían ser extraditados y juzgados en México por sus acciones. Esta sería la primera acción legal de esta naturaleza en la historia de México, ya que el evento está siendo abordado como un ataque terrorista a la comunidad mexicana y por consecuencia un asunto de seguridad nacional. Las declaraciones de Ebrard y la gravedad del tiroteo en Texas plantean la cuestión de si la compleja relación bilateral ahora incluirá el terrorismo como un asunto de primer orden en la agenda. Crusius podría enfrentar la pena de muerte en Texas debido a sus acciones xenófobas, en este contexto, México no podría enjuiciar al tirador de tal manera, por lo que es muy improbable (o prácticamente imposible) que sea extraditado.


Al día de hoy, con declaraciones sobre terminar el muro previo a las elecciones estadounidenses del 2020 y la continua crisis migratoria en nuestro país, las tensiones continúan y las narrativas anti-mexicanas tienen aún una importante popularidad.


Conclusiones

Lo que sucedió en El Paso no es una cuestión de enfermedades mentales y ‘monstruos’, sino de una combinación del fácil acceso a armas de fuego y un discurso cada vez más polarizante contra la comunidad hispana en la política estadounidense. Desafortunadamente, es muy probable que esta situación se repita si ambos factores no se restringen. El rechazo hacia los latinos ha sido desarrollado, fortalecido y abrazado dentro de la sociedad norteamericana debido a discursos xenófobos y racistas, con una carga de supremacía blanca, en donde la justificación de la "enfermedad mental" obstaculiza la capacidad de aceptar la verdad.


A pesar del auge de los crímenes de odio y los recientes acontecimientos, no se vislumbra que Donald Trump cambie la retórica de su discurso, ya que ha sido políticamente fructífero dentro de su electorado. Actúa como un experto espadachín en la manipulación de la narrativa sobre las causas de los disparos para que deslindarse de cualquier responsabilidad. Con las elecciones de 2020 a la vuelta de la esquina y una creciente base de electorado latino, es crucial darle seguimiento al discurso del Presidente y las estrategias que tomará el Partido Demócrata. Poner a México y a los latinos bajo el foco de un discurso intolerante y usarlos como chivos expiatorios, podría ser un plan perfecto para que Trump gane la confianza de sus votantes y sea reelegido. A menos de un mes de la masacre en Texas, dos nuevos tiroteos llenaron los encabezados regionales, probando entonces que éstos forman parte de una narrativa que constantemente arremete en contra de los marginados, las minorías y exalta la irresponsabilidad del control de armas y la búsqueda de tolerancia.


Los tiroteos masivos son un evento complejo y multifactorial. Las enfermedades mentales, el discurso del odio, el racismo, la polarización y el acceso generalizado a las armas pueden ser fundamentales en su reproducción actual en los Estados Unidos. Se necesita un control más estricto de las armas de fuego. Punto. La educación con conciencia histórica, tolerancia y empatía son clave para criar a las nuevas generaciones. Sin lo anterior, la lista de tiroteos, muertes y heridos continuará creciendo. La falta de criterio y la ignorancia ya no deben ser una excusa. Esta retórica villanizante y polarizadora pone en peligro los cimientos del tejido social estadounidense.


Luz Paola García Godínez es Licenciada en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey. Ha trabajado en la Embajada Británica en México, en proyectos con la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Cámara de Comercio de China y consultoría. Actualmente es analista política profesora y escritora independiente. Sus áreas de interés se concentran en seguridad internacional, geopolítica, conflicto y desarrollo.

Verónica A. Lira Ortiz es Licenciada en Relaciones Internacionales con especialidad en Gobierno y Transformación Pública por el Tecnológico de Monterrey y Yale University. Ha trabajado en proyectos con el Senado de la República, la Asociación Mexicana de Debate y el Tecnológico de Monterrey. Actualmente es investigadora, analista y escritora independiente. Sus áreas de interés se concentran en teoría de género, política pública y derecho internacional.


NOTA: Las opiniones de las autores de este artículo no representan necesariamente la postura de la Revista Ciudadanía o del CIED-Latinoamérica, que se declaran en contra de toda forma de violencia y discriminación, promueven la solución de conflictos por la paz, en un marco siempre democrático.

66 vistas

Círculo de Investigación en Estudios para el Desarrollo de Latinoamérica

CIED-Latinoamérica

2020

  • Revista Ciudadanía
  • CIEDlatam
  • CIED Ciudadania
  • Instagram